miércoles, abril 12, 2006

¿Estar en pareja o vivir la vida? Ya no estamos para eso


Las mujeres de la nueva era ya no dedican su vida a su pareja, la autorrealización y la independencia vienen mucho antes que cualquier hombre. Son necesarios, pero ya no damos la vida por ellos.

Desde el principio de los años las parejas se han sostenido dentro de una relación de poder en donde existía un dominado y un dominante. La mujer siempre fue la dominada, pero hoy en día las cosas ya no son iguales, y los sexos se igualan cada vez más.

Julie Lepinasse ( Escritora francesa del siglo XVIII) dixit: “ Solo se amar”, frase poderosa, que nos muestra que desde esos tiempos existió la idea de que la mujer solo podía estar completa cuando se entregaba al amor con todas sus pasiones, y que solo reconocía su identidad cuando amaba a un hombre.
Hoy, la identidad femenina pasa por otro lado, la mujer busca independencia económica y realización personal y por sobre todas las cosas la conservación de espacios propios.

Las mujeres hemos cambiado nuestras prioridades, estudiamos, somos profesionales y trabajadoras y ya no buscamos lo mismo que antes. NO necesitamos que nadie nos pague nada y tampoco tenemos el tiempo o las ganas de resignar cosas por la conservación de una pareja, porque.. ¿ Quién no postergó una materia de la facultad para poder pasar más tiempo con su pareja ¿ Quién no se alejó de sus amigas y resigno salidas para preservas los espacios de la pareja? ¿ Quién no se compró una minifalda roja, brillante, incomoda y súper ordinaria, porque El, quería ver a su novia en pollerita corta? Todas, todas, en algún momentos de nuestra vida sacrificamos más de una cosa por los hombres, pero esto ya no va más.
Por primera vez las mujeres sostenemos relaciones que no anulan los espacios individuales y aprendimos a no dejar de lado nuestros proyectos personales. Por eso, ya no buscamos en una pareja lo mismo que antes, buscamos simplificar las cosas, queremos alguien que nos divierta y nos haga pasar un buen rato, buscamos no complicarnos con compromisos y vivir de la mejor forma posible.
En su libro “ La tercera mujer” el sociólogo francés Gilles Lipovetzky dice:
“ Vivir a la espera ya a la sombra del hombre, sacrificar por él estudios, actividad profesional y autonomía económica ha dejado de darse por sentado. Las mujeres prefieren optar por la soledad y la brutalidad de la separación antes que vivir en el desamor y la falta de armonía día y noche “.
Podríamos resumir todo eso en “Mejor sola que mal acompañada”, y es que la mujer de hoy, exitosa y con nivel de educación medio- alta esta teniendo graves problemas para conocer hombres y eso hace que muchas abandonen la búsqueda, antes de estar con alguien que no cumpla sus expectativas y que no les conceda un espacio para sus proyectos individuales.

Cada vez son más las mujeres que eligen sostener parejas sin compromisos, que no anulen sus espacios. Salen con amigas, se divierten y no entregan cuerpo y alma a la búsqueda de “El hombre perfecto”, los necesitamos pero ya no damos la vida por ellos.

¿Ustedes que piensan?

martes, abril 04, 2006

¿Qué quieren las mujeres?



Ninguna mujer que se precie de tal quiere menos de TODO.
Es así, queremos seguridad emocional, económica, queremos tener poder político y queremos poder seducir a cuanto hombre se nos cruce por el camino. Pero ...¿Qué pasa cuando no podemos conseguirlo todo o mejor aún, que pasa cuando si lo conseguimos?

La mujer, un ser contradictorio por excelencia, caracterizado, según los hombres, por una cierta debilidad sentimental, nadie puede saber exactamente que quiere, nadie puede saber que piensa realmente y cuales son las intenciones genuinas de cada uno de sus actos. Podemos afirmar con gran elocuencia que el accionar de los hombres tiene como trasfondo el fin indiscutible de conquistar mujeres, pero ¿Podemos confeccionar una máxima que justifique el accionar de las mujeres? La respuesta es NO.
Cada mujer es un mundo aparte, existen muchas clases de mujeres y nuestros fines varían sin seguir algún patrón especifico, pero, así como los hombres tienen algo que los agrupa y los hace iguales, nosotras las mujeres nos caracterizamos por la búsqueda del TODO.

Las mujeres buscamos seguridad económica en una pareja, queremos alguien que nos pueda dar el nivel de vida que nosotras creemos que nos merecemos, cuando lo pensamos queremos alguien que maneje un Audi o un Mercedes, que nos lleve los fines de semana a una islita perdida del caribe, el perfecto ejemplo es el de la película “ El caso Thomas Crow”, queremos que nos cautiven robando cuadros por hobby, ya que tanta plata los aburre. Pero claro, eso lo queremos, pero las minas somos bastante realistas(por lo menos algunas) y los tipos con mucha plata en realidad no son ni tan lindos ni tan buenos como Pierce en la película, por lo contrario, teniendo esa clase de poder nos controlan, nos dicen que hacer y nos tienen atadas, y eso atenta contra todas nuestras convicciones, porque otra cosa que queremos es PODER.
La mujer quiere poder controlarlo todo, aunque jamás lo admita públicamente. Esta sedienta de poder de toda clase. Quiere tener el poder en todos lados, ya sea poder político, teniendo un buen cargo en el trabajo, poder económico y poder decidir en donde invierte su dinero, quiere poder tomar todas las decisiones en la casa, (desde el color de los mosaicos hasta la marca del quitamanchas), y quiere tener el poder de seducir a cualquier hombre que se le cruza por delante.

Queremos libertad, no queremos alguien que no ahogue porque claro, “ Es bueno extrañarse de vez en cuando” y “Cada uno tiene que tener su propio espacio”, pero en el fondo, nos da una bronca que nuestra pareja se vaya los viernes a la noche a jugar al “fulbito con los pibes” en vez de quedarse en casa con nosotras viendo “Sintonía de amor “ tapados hasta la nariz y comiendo oreos.

Queremos un Bradd Pitt, o un Tom Cruise, pero claro, la experiencia nos enseño que los tipos lindos, a la larga son flor de guachos y que casi siempre son demasiado egocéntricos y bastante tontos, entonces queremos uno lindo que sea bueno, o uno pasable, que tenga en inteligencia y simpatía todo lo que no tiene en belleza. “ Que es eso de los metro sexuales?, yo quiero un hombre bien MACHO” decimos nosotras.. pero cuando entramos a la práctica las cejas unidas no nos gustan demasiado, y esa camisa no combina con ese pantalón y ese pelo??? ...un buen corte no te vendría mal mi vida.

Y claro, queremos un chico inteligente, culto, con el cual podamos pasarnos horas y horas discutiendo si el conocimiento tiene un origen o es una invención como dice Nietzsche, pero.. es muy aburrido, siempre hablando de lo mismo, visitando museos, leyendo libros .. nosotras queremos un James Dean, un rebelde sin causa, que no sabe para donde va, pero que importa, viviendo siempre al extremo no nos aburrimos nunca.

En conclusión, la mujer lo quiere todo, pero ni la mujer misma sabe que es todo.. nosotras como Meg Ryan en la película “ Un ángel enamorado” queremos que un ángel renuncie a su inmortalidad por amor, pero somos tan pero tan boludas, que cuando lo hace somos capaces de manejar una bicicleta sin manos y con los ojos cerrados por una ruta de camiones.

- Imagenes by Maitena ( www.maitena.com.ar)

LA PROXIMA SEMANA:

- ¿Estar en pareja o vivir la vida? Ya no estamos para eso
Las mujeres de la nueva era ya no dedican su vida a su pareja, la autorrealización y la independencia vienen mucho antes que cualquier hombre. Son necesarios, pero ya no damos la vida por ellos.

MAS ADELANTE:

- MALVINAS: Una guerra a la desmemoria
Muchos sueños e ilusiones quedaron truncos en las Islas Malvinas, principalmente de jóvenes que, entusiasmados, creyeron estar convencidos de un triunfo aplastante sobre las fuerzas imperialistas.
¿Existe una política de estado frente a la recuperación de las islas?, o la batalla contra el olvido, es también una lucha librada por argentinos llenos de ilusiones y no por políticos que generen planes concretos y coherentes de recuperación de la soberanía.

- Colonias Menonitas de la Pampa: Tan cerca y tan lejos
A 160 km de Santa Rosa casi cien familias viven desde 1985 en las diez mil hectareas de la ex estacnia Remecó. Rechazan la violencia y el lujo, tienen prohibido el alcohol, el tabaco, el telefono, la luz electrica y el automovil. Hablan alemán entre ellos y ahora son obligados a aprender catellano.

- Cosas que nunca vamos a poder cambiar de nuetra pareja

- Clasificación de mujeres según su cabello

- La noche de los lapices : imborrable de la memoria de los plantenses

- El triangulo de las Bermudas: ¿Que hay de cierto y que hay de mentira?