domingo, julio 02, 2006

MALVINAS : Una guerra a la desmemoria


Muchos sueños e ilusiones quedaron truncos en las Islas Malvinas, principalmente de jóvenes que, entusiasmados, creyeron estar convencidos de un triunfo aplastante sobre las fuerzas imperialistas.
¿Existe una política de estado frente a la recuperación de las islas?, o la batalla contra el olvido, es también una lucha librada por argentinos llenos de ilusiones y no por políticos que generen planes concretos y coherentes de recuperación de la soberanía.


“ Pusimos una celosa preocupación en la defensa de la soberanía territorial. No pretendemos nada que no sea nuestro, pero tampoco ceder nada que sea propio. Actualizaremos los reclamos sobre nuestras Malvinas”, esta fue la declaración del Presidente Arturo Illia al Congreso el 1° de mayo de 1964.

“....y será preocupación fundamental de mi gobierno la recuperación de ese jirón inmarcesible de nuestro territorio, que son las Islas Malvinas. Comprometemos nuestra decisión de informar debidamente a la opinión pública argentina y del mundo todas las tratativas que se han venido realizando en estos últimos años, aparentemente sin ningún resultado fructífero” afirmó Hector J. Cámpora el 25 de mayo de 1973, en ocasión de su asunción.

“El hidalgo pueblo argentino tiende sus manos al adversario, pero no admite discusión sobre sus derechos que pacientemente y prudentemente hemos tratado de reivindicar por las vías diplomáticas”, palabras de Leopoldo Fortunato Galtieri, Abril de 1982.

“En el caso de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, nuestro objetivo indeclinable es y será siempre su recuperación y la definitiva afirmación del derecho de nuestra Nación a su integridad territorial soberana. Hemos dicho ya que en este punto somos inflexibles” manifestó el Presidente Raul Alfonsín en su discurso inaugural de sesiones ordinarias del Congreso en 1983.

Estas, son algunas de las muchas declaraciones realizadas por presidentes argentinos a lo largo de los años, en motivo de la recuperación de las Islas Malvinas. Como podemos observar la línea argumentativa sobre este tema, ha sido recurrente en todos los gobiernos, cualquiera haya sido su ideología o color político.
El tema Malvinas une al pueblo argentino en un mismo sentimiento, que genera cada vez más adeptos con el paso de los años. El 2 de Abril de 1982, quedará grabado por siempre en la memoria de los Argentinos. En diversos ámbitos se dijo que el enfrentamiento militar obedecía a una cuestión práctica, que no era otra que la de permanecer en el poder por parte de la Dictadura Militar de entonces, dado que las fisuras de su gestión aparecían por todos lados. A partir de allí, los argentinos se embarcaron en una lucha librada contra las fuerzas del olvido.
Los gobiernos argentinos han utilizan este sentimiento como un medio para reafirmar su imagen positiva frente a la opinión pública. Quieren sentirse “cerca” del pueblo mediante el uso de un slogan indiscutido “Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”.


¿Política de Estado?

¿los gobiernos se plantearon la recuperación de las Islas Malvinas como una política de estado que trascienda la esfera del sentimiento nacional? ¿Existe actualmente una política de estado que posibilite la concreción de los objetivos?
La construcción de una política de estado significa instaurar un conjunto organizado de prioridades que serán asimiladas y preservadas por todos, la actual generación y las venideras. Requiere de una voluntad política, pero no es un acto de gobierno, es la sociedad quien consolida una verdadera política de estado, quien manifiesta su voluntad por trascender. El gobierno facilita la integración de los distintos componentes de la sociedad (organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, distintos partidos políticos), creando una visión de conjunto , haciendo posible una unificación de ideas, y un esquema de división de trabajo organizado, en otras palabras creando una política de estado.
Según el CARI (Consejo argentino para las relaciones Internacionales), una política de estado consiste en el mantenimiento de una estrategia política con respecto a un tema determinado de gran relevancia nacional, aún a pesar de que cambien los partidos políticos en el poder.
Teniendo una reseña historia del conflicto, y al haber analizado el comportamiento que han mantenido los distintos gobiernos a lo largo de los años, podemos notar las diferencias políticas de los gobiernos sobre el trato que se le da al tema Malvinas.
Dentro del periodo comprendido entre los años 1833 y 1982, se utilizó una estrategia basada en la comunicación con Gran Bretaña, regida básicamente por la diplomacia.
Hacia fines del mes de marzo de 1982, el rechazo popular hacia el Presidente de facto Leopoldo Fortunato Galtieri constituiría una real amenaza en términos de estabilidad de gobierno, frente a este panorama, Galtieri, optó por adelantar una insólita operación militar concebida hacia fines de 1981 y proyectada para mayo o julio de 1982. Para la ejecución de la misma, el gobierno creía contar con el respaldo de Estados Unidos y el aval de una significativa porción de la población, en términos de lo que se consideraba una acción directa ligada al ejercicio de la soberanía nacional: la recuperación de las Islas Malvinas. El término insólito no resulta exagerado. El propio ministro de Defensa Frúgoli, reconocería el 2 de abril de 1982, día de inicio de las operaciones, haberse enterado por los medios de comunicación del desembarco en las Malvinas y del control de las islas Georgias y Sándwich del Sur.
Luego de esta guerra, donde se rompió con todo el eje diplomático que se venia utilizando hasta el momento, las relaciones con Gran Bretaña quedaron en ruinas. Al principio el silencio controlaba la situación, apenas quebrado por algunos gestos de prepotencia británica, como la ampliación de la zona de protección pesquera, los operativos militares dirigidos a reforzar la guarnición del archipiélago y sobre todo la persistente negativa a buscar una solución pacifica al conflicto.
Después le siguió el tiempo en que la Cancillería argentina buscó consenso internacional, y lo obtuvo en la reunión del consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de marzo de 1988. En 1992 se inició una estrategia de seducción hacia los kelpers (los habitantes de las Islas Malvinas), lanzada por el Canciller Guido Di Tella, plagada de gestos unilaterales de buena voluntad que nunca inspiraron respuesta de las islas tales como la auto limitación de pesca argentina para que los kelpers no se quedaran sin calamares, el permiso de sobrevolar el espacio aéreo de la Argentina continental, y otras docenas de propuestas destinadas a que los isleños flexibilizaran su posición: desde la polémica idea del pago de una indemnización hasta la de crear un estado libre asociado a la Argentina.
Nada de esto resultó, y recién en el año 1999, el gobierno de Menem logro un avance en las relaciones diplomáticas con Inglaterra y logro permitir que los argentinos viajaran a las Islas.

“Aunque cambie el protagonista siempre es el mismo cuento”

Hasta el día de hoy la situación es la misma, si bien las relaciones entre los dos países están mas afianzadas, Argentina no logro conseguir nada nuevo, los presidentes siguen tomando a las Islas Malvinas como un tema critico dentro de sus gobiernos, pero nunca hubo un política de estado con una estrategia sobre los problemas que abarca Malvinas, que suponga un avance entre el dialogo con el Reino Unido con el objeto de lograr acuerdos que contengan los procedimientos, los tiempos y etapas para construir y fortalecer las medidas de confianza entre las dos partes.
El último 2 de Abril, durante la celebración del 23er. Aniversario del desembarco argentino en Malvinas en 1982, el Presidente Néstor Kirchner aseguró que la recuperación de las islas malvinas a través del “dialogo, la paz y la firmeza”, es un reclamo “irrenunciable” para su país.
El mandatario sostuvo que “es importante, vital y fundamental que recordemos la heroica lucha por recuperar nuestras islas, y sostuvo que el ejercicio de la “soberanía” sobre las islas es un “objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino” porque “son parte integrante del territorio nacional”
En Argentina no hay una política de estado frente a la recuperación de las islas Malvinas, no existe un plan concreto con objetivos y posibles medios de concreción de los objetivos, los gobiernos utilizan el tema como un slogan y cada presidente genera una estrategia nueva en su gobierno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué te puedo decir? Increible. Me dejas pensando.. además nos das datos concretos, nos das declaraciones de presidentes de diferentes colores politicos. Creo que este es un debate muy interesante, no existe una politica de estado frente a este tema y nunca existió.. los argentinos somos veletas, nos vamos para un lado o para el otro dependiendo las cosas lindas que nos digan... creo que tendríamos que empezar a analizarnos más a nosotros mismo, y anuestra propia hipocrecia, no?
Me gustó, es largo pero te dan ganas de leerlo desde el principio. Escribi más, tardás mucho en actualizar el blog y yo tengo ganas de leer algo tuyo todas las semanas.

Anónimo dijo...

Great site lots of usefull infomation here.
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